En la terapia de presión negativa para heridas (TPN), el tubo de succión es un componente crucial que actúa como conducto entre el apósito y la bomba de vacío, facilitando la eliminación de líquidos y residuos. El tubo, que forma parte del sistema TPN, permite aplicar presión negativa al lecho de la herida, lo que promueve la cicatrización.